
A pesar de que todos opinamos sobre el tema, el mismo es mucho más complejo de lo que nos quieren plantear. Rápidamente, se supone, que hay que pararse con el campo o con el gobierno, o bien no meterse en el medio. Sin embargo, hay que tomar un posicionamiento y conocer la mayor cantidad de datos posibles.
Como gata inquieta que soy, el otro día, fui a una charla – debate sobre el tema. En la misma me enteré de demasiados datos que desconocía, por lo que me sentí bastante “burra” por haber opinado con tanto desconocimiento.
Frente a estos hechos, creo que hay alternativas posibles, que den solución a este problema social, que involucra a todos.
Pero hay algo más, que me ha llamado la atención, en este acontecimiento histórico. Y es el apoyo social que han recibido ambos sectores. Sin embargo ¿Cómo puede ser que la educación y la salud pública estén en una profunda crisis y muy, pero muy, pocos salgan a plaza de mayo? ¿Cómo puede ser que haya desocupación, que cada vez los trabajos sean más precarios y no haya un día de remeras negras – representado que el pueblo está de luto-? Chicos y grandes mueren de hambre, gente vive de la basura ¿y nadie toca una cacerola?
Pocos, muy pocos hacen algo frente a esto…
Ahora bien, de todo esto algo positivo hay, el sistema una vez más entra en crisis y siendo solo una gata no me queda más que expresar mi deseo: que algún día los sectores dominantes sean sólo unos pequeños ratoncitos y yo, como buena gata, junto al pueblo los devoremos sabrosamente, como a la carne que hace rato nadie come porque la inflación no nos deja.
Saluda muy desatentamente. GATA NóMaDe… (todo esto).